¡CONSIGUIENDO LA VIBRA DE LA 'TRIBU' EN BUDAPEST!
He viajado a Budapest en numerosas ocasiones desde 1998, y aún siento esa emoción al contemplar uno de los grandes panoramas urbanos del mundo desde la ventanilla de un tranvía amarillo, que cruza el río Danubio múltiples veces al día. O bien, a bordo de un crucero turístico, probablemente la mejor manera de admirar el Puente de la Cadena de Széchenyi y la Estatua de la Libertad en la colina de Gellért.