Bowmore 1965: El Tiempo En Una Copa
Como escritor de whisky, soy plenamente consciente de la suerte que tengo. Las botellas llegan a mi puerta con frecuencia. Las invitaciones a destilerías y cenas aparecen a menudo. Algunas las rechazo educadamente, otras las acepto con gratitud. Pero una o dos veces al año, llega una invitación que lo cambia todo. Da la sensación que imagino que deben tener quienes reciben notificación de que les van a otorgar un MBE. Una fecha por la que podrías cambiar compromisos existentes, tal es su rareza e importancia.